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EMPRENDER EN ESPAÑA

 “En lugar de creer que lo arriesgado es ser revolucionario, estar convencido de que hacer más de lo mismo es lo más arriesgado que hay”. Gary Hamel.

Dice la Real Academia Española que emprender es acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro.

Llevar a cabo una hazaña de este tipo requiere un momento de reflexión, de pensar que queremos hacer y por qué.

Las razones que motivan este salto en la vida de una persona pueden ser muchas y muy variadas, por ejemplo:

  • La necesidad,
  • Mejorar la situación actual,
  • Una idea creativa

Todas ellas son, obviamente, comprensibles y dignas, pero la naturaleza misma de este concepto debe provenir de la propia vocación emprendedora de cada persona. De no ser así, se corre el riesgo de que el ámbito temporal del emprendedor sea más bien corto.

La situación actual que vive la economía española es también de vital importancia en este sentido. Las altas tasas de paro en los trabajadores por cuenta ajena y el profundo declive de algunos sectores económicos que hace casi imposible las oportunidades de trabajo en ellos, hace que muchas personas se planteen la posibilidad de emprender algún tipo de negocio.

El emprendedor debe cuestionarse todo lo que tiene que ver con su idea: el producto ó servicio que quiere ofrecer, el público objetivo al que va dirigido, la localización ó presencia física de su empresa, la distribución, la promoción, los precios, la rentabilidad …y aún después de haberlo hecho todo bien, nadie le podrá asegurar que vaya a tener éxito. Como se dice en matemáticas, condición necesaria pero no suficiente.

Emprender en España ha sido siempre difícil. Distintos son y han sido los motivos que inhiben a las personas en el desarrollo de sus ideas de negocio. Probablemente uno de los más importantes tenga que ver con la poca cultura empresarial que atesoramos desde la infancia y  que hace, entre otras cosas, que prefiramos ser funcionarios ó trabajadores por cuenta ajena a empresarios.

Este hecho, aunque parezca contradictorio, es una ventaja en sí mismo para todos aquellos con espíritu emprendedor ya que encuentran más “huecos” en el mercado en el que poder desarrollar sus ideas.

El emprendedor lleva inexorablemente de la mano un amigo de viaje llamado “riesgo”, al que tiene que interpretar, analizar y acompañar en esta nueva fase. Como decía alguien, el riesgo no es bueno ni malo, sino simplemente necesario.  En este sentido, es fundamental adaptarse constantemente a los avatares de las circunstancias que rodean el negocio.

A cambio de este riesgo el emprendedor tiene derecho a optar a una retribución superior a la que obtendría como trabajador por cuenta ajena, lo cual no implica, lógicamente, que se obtenga siempre.

No obstante y a pesar de la escasa cultura empresarial de nuestra sociedad en los últimos años se aprecia un cierto repunte hacia la actividad emprendedora.

Partiendo del informe realizado por GEM Comunicaciones para 2011 podemos dar la siguiente caracterización de la Tasa de Actividad Emprendedora de nuestro país:

  • En 2011 sube un 35% respecto de 2010, alcanzando un 5,8% (3,3% actividad naciente + 2,5% actividad consolidada).
  • Casi un 60% de las actividades todavía no están dando los frutos que se esperaban.
  • El motivo de emprendimiento “por necesidad” aumenta casi un 40%
  • La mujer y los jóvenes aumentan su presencia en los nuevos negocios.
  • Más del 50% del emprendimiento está orientado al sector consumo.
  • Más del 70% del emprendimiento lo hacen sin empleados.
  • Entorno a un 70% necesitan alguna ayuda financiera.

Es importante destacar que son muchos los casos de éxito recientes que pueden servir de referencia para los emprendedores en su aventura. Así por ejemplo, podemos citar a Atrápalo, Softonic, Privalia, Coches.com…además de los ya consagrados, conocidos y famosos tales como Zara, Mercadona, Grifols, Jazztel…

Es importante tenerlo como referencia y como vínculo motivador para el desarrollo de la actividad empresarial.

Por último, algunos consejos que deberían ser tenidos en cuenta por el emprendedor para garantizar en mayor medida el buen desarrollo del momento inicial del lanzamiento de su negocio:

  • Aliarse, si es necesario, con socios que tengan activos interesantes para el desarrollo de vuestro negocio, ya que pueden llegar a ser un soporte y una palanca imprescindibles.
  • Aunque no pertenezcan al core business dar mucha importancia a las actividades generadoras de caja, ya que son las que van a permitir la financiación de otras actividades.
  • No empezar con mucha deuda, ya que genera mucha tensión financiera desde el principio en la gestión de la empresa.
  • Tener un inventario reducido, ya que cuanto mayor inventario mayor dispersión de recursos y por lo tanto mayor tiempo necesario para la gestión del mismo.
  • Negocia con los proveedores, no solo el producto y el precio sino también las condiciones de pago.
  • Ten cuidado con los costes fijos, cuanto mayores sean más riesgo de mercado asumes. Trata de empezar con costes fijos bajos para ser más flexible.

Ánimo y suerte.

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